La importancia de la proporcionalidad

En la reunión del mes de marzo de la Comisión de Fortalecimiento se analizaron las características de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y su coexistencia con los sistemas previsionales.

El encuentro convocado por la Secretaría de Seguridad Social de la Nación tuvo en su última reunión del 21 de marzo un rico debate acerca de la reforma de la Ley 24.241 del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones y el diseño de una prestación universal a quienes no puedan acceder a ningún otro tipo de beneficio.

En este sentido, luego de la interesante exposición técnica de la Actuaria Laura Lacasta sobre el cálculo del RIPTE, fue el turno de la Subsecretaria de Coordinación de los Regímenes de la Seguridad Social Mercedes Bourquin sobre la PUAM.

Los asistentes al encuentro acordaron en la necesidad de implementar este tipo de prestaciones asistencialistas, pero con las consideraciones necesarias a los efectos de no crear ni superposiciones ni riesgos a los sistemas existentes que puedan significar una competencia subsidiada hacia los regímenes contributivos.

Desde la Secretaría se planteó el análisis particular de cada caso y en el caso de las Cajas profesionales especialmente. “Como somos regímenes puramente contributivos, no se puede generar la confusión de que los beneficiarios entiendan que aún no aportando o no integrando aportes dentro de su vida laboral, al final igualmente recibirían un beneficio”, indicó el Arq. Gustavo Beveraggi, Secretario General de la Coordinadora de Cajas Profesionales.

De la misma forma, desde la Coordinadora de Cajas se manifestó la importancia de contemplar la incorporación de la proporcionalidad a estas prestaciones, algo que ya se encuentra previsto en los regímenes de las cajas profesionales. “La proporcionalidad establece que la persona que no cumple todos los requisitos previstos para poder obtener un beneficio completo, obtiene un beneficio proporcional a lo que ha aportado. La PUAM hoy no hace distinción entre la persona que casi llega a obtener un beneficio jubilatorio, con quien no ha hecho ningún tipo de aportes. La posibilidad de incorporar la proporcionalidad haría que haya distintas escalas de beneficio para estas situaciones ‘incompletas’”, logrando así justeza y equidad en el otorgamiento de beneficios, sintetizo Beveraggi.